lunes, 6 de agosto de 2007

Ahí en la esquina...

La gente que pasó era bastante extraña, fue como que me llamasen para que yo los observara:
El caballero miraba el cielo, yo no quise hacerlo, porque preferí detenerme en su expresión;curioso, misterioso, asombrado...soñador.
La señora de abrigo verde miraba el suelo, parecía que algo había perdido;dinero, una joya, un documento...o quizás la valentía de mirar hacia el frente.
Y el niño, él no miraba, él éstaba perdido; los edificios no lo dejaban ver, la estatua,los adultos...sus propias barreras.
Eran todos muy extraños, y yo también me sentí así, porque tal como a ellos...
a mi también me observaban...

...nos leemos...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hay veces en que cada pequeño corpúsculo del cuerpo, nos dice mucho mas que la propia vista... la observacion tambien se puede hacer con los otros sentidos, no dejemos que se duerman o se vuelven inestables e inutiles...Bruce Lee lo decia... No pienses...siente

Hay veces en las cuales , al ser observados, adquirimos importancia en el universo de los observadores, sin que nisiquiera lo pretendamos... y es que interpretan nuestras historias... vivencias...las hacen de ellos y se identifican en el entorno de sus actitudes...

Es raro pensar tal vez que....a cada segundo...en cada calle del planeta...se forman historias e interpretaciones...nunca está de mas detenerse a pensar que relevancia tenemos en la vida de un desconocido...

Flor de Loto?... Budda vino al mundo sobre una de estas blancas damas del lago... creo que la necesito...necesito tranquilidad...

Te amo muchisimo